La volatilidad continúa mandando en un mercado muy sensible a las noticias provinientes de Argentina. Un poco de lluvia basta para menear el arbolito y que caiga la fruta. No me gusta que se haya dejado otro gap. Son cuentas pendientes que el mercado gusta de saldar tarde o temprano. Lo cierto es que, y ahora paso a los fundamentales, todo lo malo está en el mercado y cualquier mejora en los rendimientos finales de la cosecha argentina será bienvenido y haría bajar la cotización de la harina de soja. Marzo está a la vuelta de la esquina. Seguimos vigilando.










